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Juguetes, material escolar y otros plásticos

Juguetes

Hoy en día, materiales como el plástico son dominantes en los juguetes y en ocasiones pueden contener sustancias como los ftalatos o los retardantes de llama. La UE prohibió ciertos ftalatos en determinados juguetes y productos infantiles. Pero queda mucho para conseguir que sea una realidad la ausencia de este tipo de sustancias en muchos juguetes. Prueba de ello son las denuncias realizadas por entidades como la OCU que han seguido detectando sustancias como los ftalatos en diferentes tipos de productos: alfombras de juego infantiles, estuches de pinturas, figuras articuladas… Y en algunas ocasiones, otras sustancias como el plomo, detectadas por ejemplo en la pintura de algunos productos.

Material escolar

Algunos líquidos correctores pueden ser muy tóxicos y se ha denunciado la presencia de sustancias plastificantes problemáticas, como los ftalatos, en gomas de borrar y otros útiles, con especial preocupación por los niños. Productos como los rotuladores pueden contener sustancias preocupantes en sus tintas y disolventes.

Bastantes adhesivos (para madera, plástico, cerámica…) pueden contener sustancias tóxicas, por ejemplo, disolventes o el temido bisfenol A.

También se ha denunciado la presencia de sustancias tóxicas, como cadmio, cromo o plomo, en ciertas plastilinas infantiles.

Otros plásticos

Algunos plásticos, a pesar de su apariencia, pueden ser importantes fuentes de liberación de sustancias. Ejemplo de ello es el policarbonato, cuya liberación de una sustancia muy preocupante, el bisfenol A, llevó a que la Unión Europea decidiese eliminarlo de los biberones infantiles. Así mismo, otros plásticos pueden también desprender sustancias conflictivas como ftalatos o retardantes de llama que pueden, en este caso, acabar formando parte del polvo doméstico.

No conviene olvidar que la presencia de materiales plásticos puede ser en algunos hogares muy importante. Por ejemplo revistiendo suelos e incluso otras superficies como paredes, por lo que este capítulo de los plásticos puede ser relevante a la hora de acometer medidas para desintoxicar el hogar.

Una primera cosa importante es saber distinguir los plásticos que tenemos en casa, siempre que ello sea posible. Para ello muchos plásticos suelen llevar un código de reciclaje con un número y unas letras. Sin embargo, la información sobre qué compuestos contienen los plásticos, bien como constituyentes o como aditivos, es enormemente deficiente. Y muchas veces se requiere cierta investigación para saber, por ejemplo, que ciertos materiales de PVC pueden contener importantes cantidades de algunos ftalatos u otras sustancias problemáticas.

Alternativas a los plásticos

En general, los plásticos pueden representar una importante vía de entrada de tóxicos al hogar. Un primer consejo sería reducir la cantidad de plásticos en casa, por ejemplo de aquellos que pueden cubrir amplias superficies, tales como suelos y recubrimientos plásticos de PVC en habitaciones infantiles, que han sido asociados a notables incrementos de riesgo de padecer asma en niños.

Otro ejemplo es el de los plásticos que a veces recubren los alimentos y que, especialmente si son calentados, pueden hacer pasar a la comida pequeñas cantidades de sustancias contaminantes. Evitar calentar alimentos y bebidas envasadas en plásticos es una medida básica de precaución.

También hay que vigilar un exceso de determinados plásticos en productos como los juguetes. O en su defecto adoptar medidas tendentes a reducir la exposición, como la mayor eliminación posible del polvo en el cuarto de los niños, la buena ventilación, etc. 
 

Para más información:

Web Hogar sin tóxicos - Juguetes
Web Hogar sin tóxicos - Plásticos
Web Hogar sin tóxicos - Algunas otras cosas
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