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Este viernes 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente

04/06/2020

`SALUD AMBIENTAL EN LA ESCUELA’ ALERTA SOBRE EL RETROCESO QUE PUEDE SUPONER LA PANDEMIA EN LA CONCIENCIACIÓN SOBRE DISTINTOS CONTAMINANTES

  • La covid-19 ha disparado el uso cotidiano de plásticos, guantes, mascarillas, envases individuales en alimentos, etc., muy necesarios ahora mismo pero que a la larga pueden hacer peligrar los avances logrados en la concienciación medioambiental de adultos y niños

  • Los talleres que realiza Salud Ambiental en la Escuela en colegios e institutos buscan sensibilizar y educar a los más jóvenes sobre la relación entre salud humana y medio ambiente, demostrada una vez más con la aparición de esta pandemia

  • Salud Ambiental en la Escuela es una campaña de la Fundación Vivo Sano que ya ha formado a más de 56.000 escolares de toda España sobre los contaminantes más habituales presentes en productos de uso diario y cómo protegerse de ellos

 

Este viernes 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y el lunes día 8 es el Día Mundial de los Océanos, dos fechas que llegan este año en una situación de crisis social y sanitaria debido a la irrupción de la covid-19. Las nuevas formas de protección de la salud han disparado el uso diario de materiales no reciclables, como los de guantes y mascarillas, o altamente contaminantes, como los plásticos de los ahora ubicuos botes de gel hidroalcohólico. Es inevitable y forma parte de las indicaciones sanitarias que todos debemos asumir, pero, según advierte la Fundación Vivo Sano, también conllevan el riesgo de una pérdida de perspectiva y un retroceso en la concienciación social sobre la sostenibilidad del medio ambiente.

La ambientóloga y educadora Nuria Millán, responsable de Salud Ambiental en la Escuela, una iniciativa de la Fundación Vivo Sano para sensibilizar desde las aulas a las jóvenes generaciones de la relación entre salud y medio ambiente, subraya que es imprescindible no banalizar el uso de todos estos materiales. “Son necesarios puntualmente, en esta situación concreta, para proteger nuestra salud y no podemos ni debemos renunciar a ellos, pero ahora más que nunca es necesario ser muy estrictos con nuestros hábitos de consumo y reciclaje y, en la medida de lo posible, no malgastar los citados productos y separar bien los materiales para deshacernos de los más contaminantes por los cauces apropiados. No debemos perder la perspectiva de cuál es nuestra responsabilidad frente al planeta”, señala.

Por ejemplo, para limitar los residuos contaminantes que se están generando en esta situación de pandemia, la responsable de Salud ambiental en la escuela recomienda el lavado frecuente de manos con agua y jabón frente al abuso del gel hidroalcohólico o de los guantes, y ser muy estrictos en el distanciamiento social porque es la mejor forma de prevención, “que además son consejos respaldados por las autoridades sanitarias”, recalca. “Es imprescindible sensibilizar sobre este asunto a los jóvenes de hoy, que son los adultos del mañana. Hay que hacerles conscientes de que esto es una situación puntual, que no nos exime de seguir prestando atención a nuestros hábitos de consumo para  continuar responsabilizándonos de la conservación del nuestro entorno porque eso va a redundar en nuestra propia salud”, explica Nuria Millán, que hace hincapié en que tanto la Unión Europea como la Organización Mundial de la Salud recomiendan divulgar entre la población la relación causa-efecto que existe entre medio ambiente y salud.

 

La nueva normalidad

Los expertos de la Fundación Vivo Sano también muestran su preocupación sobre los cambios de hábitos que conllevará la nueva normalidad, y cómo esos nuevos usos sociales seguirán abriendo el camino a determinados materiales contaminantes. “Ya se están estudiando las futuras normas de sanidad y seguridad alimentaria en los negocios de hostelería, restauración y catering. Veremos mamparas por todas partes, que probablemente en el futuro no se reciclen. En los comedores colectivos de colegios y centros de trabajo es probable que se prioricen las presentaciones de ración individual en envases desechables, los vasos de un solo uso, etc. Todas estas medidas, tan necesarias en estos momentos, deberían diseñarse teniendo muy en cuenta la protección medioambiental”, señala la responsable de Salud ambiental en la escuela.

Para esta experta, es necesaria una reflexión a nivel social e institucional sobre cómo continuar protegiendo el medio ambiente en esta nueva realidad. “Hay que seguir educando a los niños y aprovechar esta pandemia para mostrarles la forma en que determinadas actividades humanas no respetuosas con el entorno (invasión de ecosistemas naturales, deforestación, etc.) pueden favorecer el que ciertos virus y bacterias lleguen hasta el ser humano. Y esto lo podemos hacer desde iniciativas como la nuestra, en la que colaboran los centros educativos y los padres, pero también quisiéramos contar con un mayor compromiso por parte de las instituciones”, añade Nuria Millán.

Salud Ambiental en la Escuela realiza todos los años talleres educativos, de carácter eminentemente práctico y lúdico, en colegios e institutos de toda España para enseñar a niños y adolescentes cuáles son los tóxicos ambientales más presentes en el entorno cotidiano y cómo protegerse de ellos, minimizando sus posibles efectos en la salud. Desde que echó a andar en 2014, Salud Ambiental en la Escuela ya ha formado a más de 56.000 escolares de 350 centros educativos de distintas comunidades autónomas, en una iniciativa de gran alcance social ya que logra sensibilizar no solo a los alumnos que asisten a los talleres sino también, a través de ellos, al profesorado y a las familias, es decir, a toda la sociedad.